
¿Los reyes del universo?... No
Pedro Díaz G. /Enviado
Sydney.-- Se autoproclaman reyes deefimydl universo, se vanaglorian de tener atletas superiores --como Jesse Owens y Carl Lewis, cuatro medallas de oro respectivamente en 1936 y 1984, en un Berlín que olía a guerra por culpa de Hitler, y en Los Angeles, ciudad disfrazada y maquillada por Hollywood.
Ahora, una diosa color sepia nacida en California, de madre beliceña, con piernas que asemejan alas y unas siglas idénticas al mejor basquetbolista: M.J. lo intentó.
Pero no.
Marion Jones no saldrá con sus oros prometidos.
Ella, que brillara en el quinteto de North Carolina, como armadora, ganando el campeonato nacional en 1994, amasando un promedio de 18.1 puntos, colgó los tenis tras graduarse de periodista, centrando entonces todos sus esfuerzos en las pistas, dándole nuevamente a la velocidad esa emoción ausente desde Florence Griffith Joyner y su dominio de los 100 y 200 metros en Seúl '88.
Marion Jones, hija de una emigrante que llegó a tierras californianas procedente de Belice, en búsqueda de ganar la guerra a la pobreza, titenía esa ilusión de vencer en cinco pruebas, un hito que tan sólo fuera logrado por el finlandés Paavo Nurmi, en el certamen olímpico de París, en 1924, aunque tres de sus modalidades no se efectúan actualmente: los tres kilómetros por equipo, y los campos traviesa en su forma individual y colectiva.
Nurmi, medallista en 12 ocasiones, con nueve primeros lugares y tres segundos, dominó los 1,500 y 5,000, estableciendo plusmarcas en ambos, pero no se le permitió defender la corona de los 10,000 ganada en Amberes, en 1920, por las autoridades finlandesas, debido a su cuantiosa participación, aunque se afirma que, por su cuenta, hizoesa carrera a la misma hora que la oficial y cronometró un mejor tiempo que el vencedor, su compatriota, Ville Ritola: 30:23.20.
En esta ocasión, Jones, que mide 5-11, pesa 162 libras y posee muslos de roca, aspiraba a cinco medallas doradas.
No pudo ser.
Bahamas lo logra, cuando, en el segundo relevo, el equipo estadounidense se retrasa.
Al equipo estadounidense espera el bronce, apenas, en una prueba ganada por el cuarteto de Bahamas, mientras que la plata fue para Jamaica.
Marion Jones, en el último relevo, no pudo recuperar el retraso acumulado en las tres anteriores postas, depués de dos errores en el paso del testigo entre las estadounidenses, sobre todo el segundo, que realizaron Torri Edwards y Nanceen Perry. Cuando Perry tomó el relevo el conjunto bahameño ya se encontraba en la primera plaza.
Jones, la mujer más rápida del mundo, nada pudo hacer.
Debbie Ferguson, de Bahamas, y la veterana de 40 años, Merlene Ottey, que participaba en sus últimos Juegos Olímpicos, junto con Chandra Sturrup y Sevatheda Fynes, lograron, al final, superarla apenas. Arremetía Marion Jones, aceleraba, pero no.
--Fue un desastre –aceptó Chryste Gaines, quien corrió el primer tramo. Cuando se cometen errores, ya no hay posibilidad de recuperarse.
Bahamas, que marcó 41.95, estaba compuesto de Fynes, Sturrup, Pauline Davis-Thompson y Debbie Ferguson; Jamaica, quienes terminaron en segundo sitio, con un registro de 42.13 se alinearon Tayna Lawrence, Veronica Campbell, Beverly McDonald y Merlene Ottey. El cuarteto estadounidense terminó en 42.20.
En 1996, en Atlanta, las estadounidenses habían logrado el título olímpico, delante de Bahamas y Jamaica, las mismas protagonistas que en Sydney, pero en distinto orden.
Así que Marion Jones no cumple sus propias expectativas. Y ella misma se reclama. Regresa a casa con sólo tres de las cinco medallas de oro que esperaba.
--La gente se equivoca al compararme con Jackie Joyner y con la alemana Heike Dreschler.
"Se olvidan de que yo intenté ganar en tres pruebas distintas. Nunca seré como ellas y nunca tendré una técnica tan buena como la suya, simplemente porque yo soy diferente”.
--Antes de corer esta prueba, Jones ya había perdido el oro en el salto largo y, como en la prueba de relevos, debió conformarse únicamente con bronce. Sin embargo en los relevos cortos de 4x400 sí alcanzó el oro como tenía previsto, cuando ella y sus demás compañeras cruzaron primero la meta pulverizando al resto de sus rivales.
La nota es: Estados Unidos, con Marion Jones en el tercer cambio, conservó el título logrado en Atlanta en la prueba 4x400 metros. El registro: 3:22.62. Se sacude en loas este estadio que hoy festeja con cervezas, porque Jamaica logra la medalla de plata (3:23.25) y Rusia la de bronce (3:23.46), con la campeona olímpica de 400 metros vallas, Irina Privalova, en el último relevo.
Marion Jones tiene tres de oro.
De cinco que prometió.
Pero falló en salto alto, bronce apenas, unas horas antes.
El dimio fue claro, por parte de los estadounidenses: en relevos, tres oros y un bronce
Aunque no gana cinco medallas doradas, Marion Jones impacta. Se le nombra la reina de los Juegos.
Estados Unidos dominó por completo la jornada final del atletismo de pista, con dos medallas más para Marion Jones, incluida una de oro, y contundentes triunfos en los relevos varonil.
No cinco de oro, cinco simplemente.
Jones, en el 4 x 100, tuvo que hacer un trabajo inaudito: por el par de errores de sus compañeras, aceleró para remontar de un sexto a un tercer sitio.
Las Golden Girls de Bahamas recorrieron la pista en 41 segundos y 95 centésimas, para lograr el título que se les escapó en Atlanta 96, cuando perdieron ante las estadunidenses. Merlene Ottey y las jamaiquinas registraron 42.13, y el equipo encabezado por Jones llegó a la meta en 42.20, con lo que falló en su intento por revalidar el título que obtuvieron hace cuatro años como locales.
Se marcha, Marion Jones –esposo acusado--, de las pruebas en Sydney. Y alfo l molesta, más que el hostigamiento que sufre la familia: la comparación.

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